Su vida a través de los años… Doña Alice Víquez.

Alice Víquez nacida en el año 1938.

Queremos contar un poco más de la historia de una señora que ha emprendido un gran labor en nuestro cantón, no solo como docente sino también como impulsadora del desarrollo cantonal y de cada uno de los pueblos de este hermoso lugar…

Su padre vivía en Heredia y su madre en San Ramón, se casaron y se fueron para Zapotal, al poco tiempo decidieron que su rumbo sería hacia Hojancha, donde decidieron emprender su vida y donde nació esta espectacular mujer de la cual hablaremos.

En esos tiempos en Hojancha no existían carreteras solo trillos,tan solo una pequeña escuela, no había servicio de agua ni de luz, se tenía que ir a lavar al río, alumbrar con canfinera y cocinar a leña.

Ella terminó su primaria en 1950, paso por muchas dificultades, venía descalza, pasaba una quebrada, tuvo que ir un tiempo sin uniforme hasta que su madre lo pudo conseguir  y su bolso se lo hizo de pantalones viejos ya que eran de bajos recursos y al salir de la escuela  no pudo seguir estudiando.

Ella quería seguir con el sueño de ser maestra por la admiración que le tenía una de sus docentes llamada Ester Montero, aunque sus padres luchaban para que siguiera desarrollándose académicamente el dinero era insuficiente, ella lloraba pero una gran noticia llego a cambiar sus lágrimas por sonrisas.

Rubén Campos un supervisor de la escuela a la que ella asistió llego un día a la casa de la familia Alice, hablo con la madre de ella y le dijo que la recompensa seria seguir desarrollándose académicamente por todos los años de hospitalidad que le brindo la familia.

Ella empezó  a impartir clases en noviembre del 1957 y en el año 1958  le dieron propiedad

de docente en la comunidad de Arenas donde laboro 9 años, Alice quería que la mandaran largo por su sueño de llevar el conocimiento a otros lugares, le concedieron el sueño de laborar largo en el año 1967  en Maravilla donde estuvo 2 años, y para terminar su labor de docente en 1969 la trasladaron para Hojancha lugar donde ha vivido toda su vida.

Ella se pensionó en 1982, Alice lloro al pensionarse, pero decido seguir enseñándoles a los niños su conocimiento en un pequeño ranchito que construyo junto a su casa, dividiendo su tiempo entre su familia, su casa y los alumnos.

La vida puede ser dura, en ella habrán barreras que saltar, piedras que esquivar y ríos que cruzar pero si quieres algo lucha y apégate a esa meta como si el mundo se acabara, y en el camino te tropieces, simplemente hazlo porque si, porque es tu vida y serás feliz.

Trabajo realizado por:

Katherine Mejías Elizondo.

Adriana Morera Elizondo.